Compartir:

Patrimonio

Paso Procesional


Autor: Orfebrería Maestrante
Fecha: 2006

Paso de plata, realizado por Orfebrería Maestrante, bajo diseño de Juan Ignacio Pérez Díaz.

La parte frontal de los respiraderos se corresponde con dos hechos significativos en el origen de la devoción a la Santa Cruz, la aparición de la Cruz en el río, a causa de las epidemias y la exaltación de la Cruz por Heráclio en el siglo VII.

En la trasera de los respiraderos se representa en dos cartelas, la primera es la Caridad, una de las tres virtudes teologales y que esta Hermandad incluye en su denominación.

En los laterales se encuentran ocho cartelas, cuatro a cada lado, que hacen referencia a la leyenda del árbol de la Vera-Cruz escrita por Jacobo de Lavoragine, beato (Varazze, 1230-Génova, 1298) Hagiógrafo italiano. Religioso dominico y arzobispo de Génova, se le considera autor de la «La leyenda dorada», compilación de vida de santos famosísima en la Edad Media. En este lado comienza la leyenda, dividida, como se ha comentado, en cuatro medallones. Así mismo en el centro de los respiraderos se encuentran dos medallones, uno a cada lado con los emblemas de la Orden franciscana y Carmelita.

En éste se continúa la leyenda de la Vera+Cruz que concluye con la exaltación de Heráclio en Jerusalén, en el Centro se encuentran los emblemas de la Cruz de la Parroquia de San Juan Bautista y el del Obispado de Huelva.

La primera peana es la más sencilla en cuanto al simbolismo que contiene. En ella aparecen cuatro escudos, cada uno en un flanco, que representan, en el frontal la Hermandad en sí misma y la vinculación de ésta. Así tenemos que en la izquierda aparece el escudo de la legión, detrás el símbolo del Crismón y en la derecha el escudo de nuestro pueblo, La Palma del Condado.

Sobre ésta se sitúan cuatro candelabros de cinco luces en las esquinas y cuatro jarras en los laterales.

Los candelabros representan el testimonio escrito de la vida de Cristo, pasión, muerte y resurrección. Cada uno está dedicado a la figura de un Evangelista. Su basamento, de base cuadrangular, nos recuerda al baldaquino que ocupó durante años el Altar Mayor de la Parroquia de la Localidad. Así en cada una de las caras se presenta; el busto del evangelista, nombre, su representación y un texto bíblico extraído de su Evangelio. En el frontal lo ocupan San Juan, representado por el águila y San Marcos, representado por el león. Por su parte en la trasera se encuentran San Lucas que es representado por el toro y San Mateo, cuyo atributo es un ángel alado que le inspiró el evangelio.

En cuanto a las cuatro jarras, éstas llevan figuras de ángeles que nos muestran a una Cruz desnuda en sus atributos pasionistas. Así uno porta los calvos de la pasión con los que fue clavado nuestro Señor, otro lleva el INRI, con el que fue coronado como Rey de todos los hombres y por último el ángel con el sudario con el que fue envuelto Cristo en su entierro humano para ser luego exaltado como hijo del Altísimo.

En ella se refleja la Iglesia, dos leyendas vinculadas a la Cruz, forman la delantera y trasera, en la primera «In Hoc Signo vinces», y en la segunda «Ecce Laetitia Populi». A ambos lados de la misma se encuentran las imágenes de las advocaciones marianas vinculadas con la Hermandad, Nuestra Señora del Rosario, cotitular y Nuestra Señora del Carmen, patrona del grupo joven de la Hermandad. Rodeando a la misma se encuentran una serie de figuras de Santos cuya vida y obra está muy ligada al Santo Madero, como son San Pedro, San Andrés, Santa Elena, Santa Ángela de la Cruz, San Francisco de Asis, San Gregorio Magno, San Juan de la Cruz y San Pedro de Alcántara.

En ella será entronizada la Santa Cruz de la Calle Cabo, por eso encarna la Gloria. Allí esperamos encontrarnos todos los cristianos y bartolos, junto a Ella, y disfrutar de su presencia por toda la eternidad. Está personificada por seis ángeles que portarán la Santa Cruz para exaltarla entre cielos y tierra. Cada uno de ellos es representativo de las diferentes escenas que suponen un simbionte entre el pueblo y la Cruz, así la Gloria eterna se personifica. Así la nube de ángeles quedará vivicada por la Presentación al pueblo: La Cruz es presentada al pueblo, su pueblo, porque nada tendría sentido en esta dualidad terrenal y divina. Como nos cuenta el evangelio de San Juan, Cristo clavado en la Cruz «dijo a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego mirando al discípulo: he ahí a tu madre», de esta forma se presentará la Cruz a sus gentes. Porque en cada casa, en cada habitación, en el corazón, siempre existe una estampa de la Santa Cruz que se presenta a todos nosotros. La Palma trabajadora: Representa al pueblo que se esfuerza día a día en sus quehaceres. La Palma es vinícola, sabe de bodegas, es cosechadora, en estos frutos se representa la sangre y el cuerpo místico de Cristo nuestro Señor. La Palma legionaria: La muerte, signo de ignominia. La Cruz que sustituye al árbol que ocasionó la muerte en el paraíso, es glorificada por Cristo y exaltada. De esta forma este cuerpo militar exalta su gloria hasta la muerte, ayudando allá donde se les requiera, dando su vida por los demás, porque siendo «novios de la muerte» no la temen sino que ésta, no es más que el camino hacia la resurrección con Cristo. La Palma cofrade: Que porta, que lleva, que sostiene el peso del madero sobre sus hombros, que siente un reino fraterno bajo las trabajaderas. Porque vive por y para sus hermandades, porque estas constituyen un medio para llegar a Dios, creemos en nuestras imágenes, es la Fe popular de los cristianos. La Palma que sufre y llora: El camino de la Cruz está lleno de obstáculos, sufrimiento, dolor. Sin embargo nosotros serenamos a una Cruz gloriosa, santificante. Que sirve de apoyo en los momentos difíciles, que es el árbol de la vida, porque todo aquel que se acerca a Ella y bebe de su fuente será recompensado con la vida eterna. La Palma que reza: que habla con Dios, que Le busca, le pide, por medio de la oración. Que marca las cuentas del Rosario, día a día, como si fuese contando los días de su vida. La Palma reza, porque para comunicarse con Cristo verdadero camino del encuentro con el Padre eterno.

Entre los ángeles se encuentran dos pequeñas cartelas, una de ella es la cruz como fuente de la vida, y la otra, el corazón de La Palma que arde quemando la madera de la Cruz para conseguir el amor de Dios.