Archivo

Archivo periodístico 1965

Artículo del periódico Odiel de 1965

Terminó mayo, es de las flores, el de las cruces. Y decir las cruces en La Palma , es casi como decirlo todo, pues estas fiestas reúnen en sí todos los primores que imaginarse puede.

Si procurásemos describir con detalles todos los pormenores de estas fiestas, no nos resultaría extraño diésenos fin al papel. Así pues procuraremos hacerlo a vuela pluma.

Con una velada literario musical dieron principio las fiestas. Buen principio escogieron los bartolos, pues en él se daban cita la belleza de las mujeres palmerinas y la alegría de las primeras atracciones que después fueron presentadas. En primer lugar se procedió a la coronación de la reina de este años, señorita Conchita López Márquez, por la del año pasado Edu Díaz Borrero. Luego tuvo lugar la imposición de bandas a las damas de honor, señoritas Manuela Cristina Teba García, Tere Martínez Lagares, María Dolores García Casado, María del Carmen Caballero Bonilla, Eloisa Romero Díaz y María José Lagares Cepeda, estando luego el pregón de la fiesta a cargo de D. Francisco Molina Medrano, quien fue largamente aplaudido al final de su intervención.

En la tarde del viernes, hizo su entrada en esta ciudad, la banda de la Legión , que despertó ecos en todo el Condado, ya que muchos pueblos se encontraban en La Palma que resultó de todo punto inerrable.

El sábado por la mañana hubo alegre diana por la citada banda. Siendo el pueblo incapaz de contener el murmullo que bullí en su interior.

Por la tarde salió el típico “romerito”,que consistió en un derroche de buen gusto y alegría. Abría marcha la mula portando los haces de romero y la bandera nacional; larga dila de jinetes con bellas muchachas a la grupa; banda de Bollullos del Condado ; interminables filas de carrozas adornadas con las más variadas figuras y cerrando el paso, la banda de la Legión. Los gastadores daban escolta de honor a la reina. Ante la belleza todo se rinde.

A su retorno a la calle Cabo, se procedió al reparto de premios entre las que más méritos aportaron para ello. Entre ellas, destacaban, la de reina, Patio, Sol, Violón, Cuadriga, una de estilo chino, Piano, Teléfono y Globo.

Por la noche, recorrió las calles palmerinas el Santo Rosario, siendo innumerables los fieles que figuraron en el mismo. Cerraba paso la banda de la Legión.

El domingo por la mañana y después de la solemne función religiosa, en la que el panegírico estuvo a cargo de D. Jesús Molero García (redentorista), salió en procesión la Santa Cruz. Figuraban las insignias de la Hermandad, numerosos devotos y además la banda de cornetas y tambores de la Guardia Civil de Huelva.

Y después bailes regionales y concierto en la calle Cabo, donde la alegría duró hasta altas horas de la madrugada.

Domingo Gacría

Ver documento original